El katakana (片仮名, katakana?) es uno de los dos silabarios empleados en la escritura japonesa junto con el hiragana. Se atribuye su invención al monje Kukai o Kobo Daishi. También se suele emplear katakana para referirse a cualquiera de los caracteres de dicho silabario. Cuando se refiere al conjunto de silabarios hiragana y katakana se le conoce como Kana. De los dos silabarios es el más antiguo. Proviene de la simplificación de caracteres más complejos de origen chino que llegaron antes del comienzo del aislamiento cultural japonés, que se mantuvo inflexible hasta el final de la Era Edo. Estos caracteres, al contrario que los kanji, no tienen ningún valor conceptual, sino únicamente fonético. Gráficamente, presentan una forma angulosa y geométrica.
El silabario katakana consta de 46 caracteres que representan sílabas formadas por una consonante y una vocal, o bien una única vocal. La única consonante que puede ir sola es la 'n'.